lunes, 19 de septiembre de 2011

en verdad la amaba

el sonido del pppsss
se oía tan bello,
que siempre pensó
que en el excusado
en lugar de orinar, cantaba
y es que, en verdad
la amaba

el herido fue un delfín

tomó el timón
de aquel barco sin razón
y sin temor dejó
su carne y sus huesos.
navegó mil fronteras
de mares embravecidos,
con temblores en las venas
pinchó pirañas y sirenas
navegó
y navegó
y volvió a navegar
hasta que comprendió
que el cielo era el final
de su mar, de su mal
entonces el vivo muerto
fue un muerto vivo
fue un delfín
en un jardín azul

el sexo vino de la divina sensualidad

en el atardecer de los dioses todo se vuelve rojizo con color abrasador el mundo tiembla. de improviso el imprevisto del flujo de un ardor no controlado que fluye en el apogeo del dorado de un vientre lleno y deshecho por el placer arriesgado de temores y rumores de enfermedades siniestras de algún dios despechado. el deseo encarnizado encaminado al amor es temblor de un dolor del olor del que da placer a cambio de ser un dios de atardeceres acolchados

en el atardecer de los dioses
todo se vuelve rojizo
con color abrasador
el mundo tiembla
Licencia de Creative Commons Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported. Based on a work at nieves-vigil.blogspot.com.