Ay corazón...si yo te contara lo que me cuesta cepillar la ortografía...Ayer mismo, la mar, poco serena, se llevó mi poemario más querido. Y todo por un ataque de asco, de esos que te enojan con la vida...Malditos correctores, que por colgar acentos olvidados,ensucian las emociones de los poemas dulces...
Ay corazón...si yo te contara lo que me cuesta cepillar la ortografía...Ayer mismo, la mar, poco serena, se llevó mi poemario más querido. Y todo por un ataque de asco, de esos que te enojan con la vida...Malditos correctores, que por colgar acentos olvidados,ensucian las emociones de los poemas dulces...
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