hace apenas unas horas la noticia de la muerte de un ser amado -hubo ya muertes en mi historia, pero esta tiene una historia-, me ha llevado a una profunda tristeza, y a una desgana vital enorme. todo tan inesperado que parece un mal sueño. desgraciadamente estoy despierta en la absurda realidad.
he utilizado todo lo que se me ocurría para no hablar como lo estoy haciendo ahora. pero ya no me importa. en mis alrededores no puedo ver más que desgaste.
he ido por está máquina a cualquier parte, he utilizado a otros de tiritas, qué error. sólo intentaba seguir adelante. otro error. es hora de caerse de una vez. no puedo seguir manteniéndome a milímetros del suelo. tocaré fondo, y veré si en algún momento puedo sentir el aire, el agua, la tierra... porque ahora sólo siento un profundo vacío.
muchas personas estarán en mi misma, o parecida, situación. y hablar así no es alentador. o quizá saber de la tristeza de otro les haga sentir acompañados y comprendidos. ojalá sea esto último.
me siento como un soldado debilitado por mis guerras. la dejadez se apodera de mí, algo raro porque pese a lo que pesase la desidia no formaba parte de mi enfermiza existencia. siempre he sido una guerrera. no sé si suficientemente valiente pero el coraje no me ha faltado. en la vida sin coraje no se puede estar. así que supongo me convertiré en una zombi, si es que no lo estaba siendo ya desde hace un tiempo. creo que lo estuve disimulando bien. quizá tambie´n me equivoco al pensar eso.
no puedo seguir hablando. sí puedo decir que a partir de hoy, si cuento algo en este sitio -donde no hay vendajes que ponerme- lo haré desde el sentimiento más sincero. no volveré a esconderme tras ninguna puerta.
alrededor de su muerte se dieron muchas casualidades, una vez que murió siguen dándose.
una de esas casualidades es que fui a un lugar que no frecuento y me encontré con amigos comunes con los que no hablaba desde hacía mucho tiempo. mientras hablábamos, él se moría.
no lo sabíamos no lo sabíamos no lo sabía no lo sabía no lo sabiA
cuando me entero de su muerte , me pongo en contacto por teléfono -salgo poco- con una amiga de siglos, muy buena gente. tomaremos algo tan pronto como podamos. un reencuentro.
este ser tan querido, tenía a personas en las que pensar en el último momento. me gusta creer que me dedicó la parte más pequeña de un segundo. pero no importa, yo le dedicaré un segundo sin partes cada día y cada noche.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
no soporto mi foto risueña al lado de esta entrada, pero no me acuerdo cómo la puse, así que tampoco sé quitarla. además, qué importa. nada,,,,,,,,,,,,, no importa nada
No hay comentarios:
Publicar un comentario